
“Pues quedando atrás el temor a Cartago, y apartada su rival
en el poder, se abandonó la virtud de manera no progresiva, sino precipitada,
para volcarse a los vicios; perdida la antigua disciplina, se estableció una
nueva. La ciudadanía cambio la vigilia al sueño, de las armas a los placeres,
de las ocupaciones al ocio” – Veleyo Paterculo, principios del siglo 1 d.C...